Las 3M: Menem, Macri y Milei

«Escasez» de dólares

La escasez de dólares es un mito constante en Argentina. En realidad, los dólares salen de Argentina como resultado indirecto de su economía bimonetaria (pesos argentinos y dólares estadounidenses desempeñan funciones económicas diferentes en la Argentina). No es porque haya demasiadas importaciones con muy pocas exportaciones denominados en dólares.

Argentina, siendo país exportador de materias primas —las exportaciones de materias primas se realizan en dólares estadounidenses —por ahora— debería estar nadando en dólares. ¡Y así es! Sin embargo, el gobierno solo puede recaudar impuestos en pesos. Los ahorros se realizan en dólares pero, a menudo, las élites adineradas (incluidos algunos políticos) los trasladan al extranjero ocultando sus dólares en Suiza, New York y Miami y en el Uruguay. La práctica de comprar dólares y mandarlos al extranjero es la causa que Argentina todavía tiene limitaciones en las compras de dólares y en el movimiento de plata al extranjero— (en criollo) el famoso CEPO.

Siendo la segunda ‘L’ en La Libertad Avanza “mercados libres” la élite argentina odia al CEPO y LLA quiere eliminar el CEPO sin reemplazarlo con una solución mejor. Hay un «déficit» de dólares. Se nota en los pobres pero también en el sector público y se convierta en un problema aún mayor debido al endeudamiento en dólares (donde los pagos vencen en dólares) aumentando bajo el mandato de Milei; un círculo vicioso.

Dos meses antes de las elecciones en octubre 2025, Trump presionó al FMI para que concediera otro préstamo ilegal a Argentina con el fin de evitar el incumplimiento del pago de la deuda, aunque ello supusiera infringir las normas del FMI. El Banco Mundial también aportó unos cuantos miles de millones demás (llegando a 22 Billones de dólares prestados con interés). Aún así tampoco fue suficiente para la reducida economía de Milei, los pagos al la deuda externa y las élites ávidas de dólares. La reducción de los impuestos y los precios internos ridículamente altos mantuvieron frenada a la economía local, y el banco central está sangrando dólares en favor de los ahorradores locales que no ahorran en pesos debido a las devaluaciones del peso argentinos frecuentes.

Los argentinos no confían en su peso argentino ni en su banco central, y tienen buenas razones para ello. Milei quisiera eliminar al Banco Central pero rápidamente aprendió que no se puede. En la argentina la mayoría no son ricos y son solo los ricos los que pueden ahorrar. Se sabe que la élite local fuerza devaluaciones con regularidad así que ningún rico ahorra en una moneda basura.

Lo primero que hizo Milei cuando llegó al poder fue devaluar el peso en más de un 100 %. El mes anterior a su llegada al poder (noviembre de 2023), el tipo de cambio oficial del peso frente al dólar era de 310 pesos por dólar. En diciembre de 2023, se devaluó un 124 % (hasta los 810 pesos por dólar) y al final de su primer año en el cargo presidencial llegaba a 1000 pesos por dólar. Para las elecciones en octubre 2025, había alcanzado los 1500 pesos por dólar. Milei reaccionó como hicieron los gobiernos anteriores, derramando pesos con tasas de interés superiores al 70 % para intentar mantener a los ahorradores en pesos. Resulto ser un intento inútil que, en cambio, atrajo a los operadores de carry trade, que sacaron dinero del país cuando lo volvieron a cambiar a dólares estadounidenses al salir.

Así que, solo dos semanas antes de las elecciones, Trump anunció (de nuevo) un $20Bn. en forma de swap y no de préstamo del FMI (para ayudar a su amigüito Milei) También mencionó un posible 20Bn. más. Una vez más, el objetivo era postergar la inestabilidad monetaria y otro posible colapso financiero. Ahora, el gobierno de Milei está atado y debe cumplir con las medidas contra China o con cualquier otra cosa que JP Morgan le diga que haga. Esto supondrá una sumisión total al sector financiero estadounidense. También se mencionó explícitamente la extracción de uranio. A Milei, por supuesto, le parece bien. El día de las elecciones, el periódico nacional Página/12 publicó en primera plana una caricatura de Milei de rodillas con la lengua en el suelo a los pies de Trump.

¿Pero que hace JP Morgan en la argentina?

La extraordinaria presencia de un ex primer ministro británico, jeques de los Emiratos Árabes Unidos y la mayoría de los altos mandos del banco JP Morgan durante la semana de las elecciones anunció las nuevas reglas para aquellos que saben ver. Trump dijo que todo esto dependía de un resultado electoral positivo para la coalición LLA de Milei. Milei, un libertario anti-nacionalista, fomenta esta privatización del Estado a pesar de ser su máximo representante. Su frase favorita, un tanto psicótica, es: «Amo ser el topo que destruye el Estado desde adentro». Pocos de sus seguidores parecen cuestionar si esta es realmente la labor de un presidente nacional.

El Sitio Web de JP Morgan en la Argentina

Milei debe ahora probar un híbrido experimental de control bancario (de Scott Bessent y JP Morgan juntos) pseudo-democrático. Este sistema es totalmente incompatible con la constitución argentino, pero la constitución no es el punto fuerte de Milei, siendo él un populista de derecha teatral. Un analista económico, consultado por el autor, señaló explícitamente que «Argentina pondrá a prueba un nuevo modelo híbrido de gobernanza privada». El primer paso evidente yendo en esta dirección fue destituir (otra vez) al nuevo ministro de Relaciones Internacionales y sustituirlo por Pablo Quirno, antiguo ejecutivo de JP Morgan-Chase. El gobierno argentino ya está intervenido por JP Morgan, un banco de inversión con sede en Estados Unidos.

JP Morgan es un banco de inversión. Presta dos servicios principales: asesoramiento en materia de inversiones sobre contratos de fusión y adquisición y banca privada (sofisticadas vías de extracción de dólares) para los extremadamente ricos que prefieren obtener sus beneficios en el extranjero. Esto debería convenir perfectamente a los jefes de Milei, a los que él llama «la gente de bien». Augura una venta urgente de los activos públicos argentinos para pagar la deuda, como ocurrió primero con Menem y luego (en menor medida) con Macri. La misma deuda que Milei incrementó para intentar «rescatar» el peso. Si JP Morgan juega bien sus cartas, tal vez ahora pueda estar en ambos lados de esas operaciones, incluso estando involucrados en la fijación de precios de los activos estatales en vías de privatización.

Cuando se celebró la cumbre del G20 en Sudáfrica, Trump decidió no asistir renunciando así, aún más, las políticas multilaterales. Milei, imitándolo a su ídolo, hizo lo mismo en parte para despreciar al país anfitrión (siendo el ‘S’ del ‘BRICS’). Milei envió en su lugar a Quirno, pero no aclaró si Quirno representaba a JP Morgan o a la Argentina.

¿Y la soberanía?

Lecciones históricas

El neoliberalismo extremo (versión de Milei) tiene un ligero cambio de imagen hacia el libertarianismo pero no es nuevo, sino se ha probado y ejecutado anteriormente. Dos de los héroes de Milei han hecho algo muy similar y, en gran medida, con el mismo equipo menemista (incluidos miembros de la familia del Presidente Carlos Saúl Menem, como el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su simpático primo Lule Menem que se hace responsable mover el dinero robado del estado repartiéndolo.

Otros presidentes anteriores también contrataron a ejecutivos de Morgan-Chase. Toto Caputo estuvo en el mismo papel en el gobierno de Macri y muchos de los ministros más veteranos de Milei colaboraron activamente con Carlos Menem y siguen en activo en la actualidad. Tanto es así que se podría llamar a estas últimas cuatro décadas las del 3-M: Menem, Macri, y luego Milei. La puesta en escena es más o menos así:

  • Contraer más deuda en dólares, reducir los impuestos a los ricos y dar libre acceso a los dólares a los más ricos de Argentina para que vendan sus pesos y fuguen los dólares. Esto devalúa el peso y crea una «escasez» de dólares locales. Argentina lo llama un dólar caro, pero en realidad es un peso más bien barato e indeseado (que no se puede convertir en el extranjero)
  •  
Aumentar las tasas de interés de los bonos y fomentar los pagos improductivos a los inversionistas en pesos. Empiece una fase de carry trade que expande la deuda privada y pública, creando una economía de casino en el sector bancario local hasta que se derrumban
  • Cuando los pagos de la deuda externa (más los generosos intereses en pesos) superan a los ingresos fiscales, se privatizan los activos del gobierno usando la excusa de evitar el inevitable colapso financiero y luego se intenta ganar otra elección. Menem ganó otra elección y el colapso fue peor en 2001-2002, Macri no lo logró así que no hubo colapso generalizado. Vamos a ver con Milei que pasará.

Resultados electorales en Octubre (Medio Términos)

Los resultados implican que el gobierno de Milei logró tener chance cumplir un mandato entero pero también suba la posibilidad que el colapso sería catastrófico. Si gana un presidente de la oposición cuando termina el mandato de Milei en dos años, su seguidor enfrentará a enormes problemas de deuda y reestructuración. Parece que los bancos extranjeros, incluso JP Morgan, ya no confían tanto en los pagos de Milei como antes de las elecciones. Ya no va a ver 20Bns. más llegando de bancos EEUU sino puede ser 4-5Bns. (suficiente para un pago más de la deuda externa).

En cualquier caso, se necesitarán años, si no décadas, para recuperarse parcialmente de los daños colaterales causados a la sociedad. Los ricos locales y el sector financiero global del capital buitre obtienen enormes beneficios. Esto se consigue a costa de los empleos locales, los derechos humanos y el aumento de la pobreza. Esta desastrosa estrategia financiera no es nueva, pero es muy posible que la receta acelerada de Milei muestre el mayor menosprecio por los costos sociales jamás visto. La doctrina libertaria extrema no solo permite todo este tipo de destrucción del Estado, sino que la fomenta de una manera darwinista extrema, del tipo «vive y deja morir». La marea alta flota los barcos más grandes (como los yates privados de Paul Singer) con las mayores fortunas, mientras ahoga al resto.

Los Midterms de Milei; Octubre 2025

Los resultados de las elecciones legislativas nacionales en Argentina se dieron a conocer justo antes del Día de los Muertos de 2025, y revelaron un apoyo renovado a la Alianza Libertad Avanza (LLA). Esta alianza es una fusión del partido PRO/Republicano de Mauricio ⏤el blanco⏤ Macri y el partido libertario LLA, más pequeño, aunque su líder es Milei. La alianza obtuvo el 41 % de los votos. Aunque el voto es obligatorio en Argentina, solo el 68 % del electorado votó, por lo que la alianza obtuvo uno de cada tres votos.

Eso fue suficiente para Trump, que dio el visto bueno a la activación por parte del secretario del Tesoro, Bessent, de swaps financieros por valor de $20.000 millones del Tesoro de los EE.UU., y otros $20.000 millones de bancos privados estadounidenses (ya reducid a $5 no 20Bns.), para ayudar a «estabilizar» la moneda argentina, deliberadamente debilitada. Esta medida inútil, que siempre es una táctica dilatoria y útil para las elecciones, también puede ser muy rentable para los especuladores monetarios y los operadores de carry trade.

Los socialdemócratas nacionalistas (en Argentina, los peronistas) son supuestamente la oposición de Milei. Ellos también colaboran con los bancos de Manhattan, pero no son tan serviles cuando se trata de vender activos estatales. Los peronistas sufrieron una humillante derrota, son una unión dividida bajo un Perón muerto y pocos argentinos jóvenes los entienden como algo más que una secta. Este resultado significa, fundamentalmente, que LLA tiene suficientes diputados para bloquear un juicio político por corrupción. Milei es ahora tan impune como Trump. Los negocios, aunque sean sucios, pueden continuar. Los inversionistas, con la ayuda del banco de inversión JP Morgan, que estuvo presente en la ciudad la semana de las elecciones, se darán un festín a costa del patrimonio argentino, pero así es el juego de la deuda cuando se vive en el tercer mundo en una política pos-estructuralismo.

Los votos decisivos se debatieron en un filo de navaja, pero finalmente se decantaron por LLA. La provincia de Buenos Aires, con el 30 % de la población nacional, se pasó a la LLA. La coalición ganó por solo un punto porcentual, pero ganó; el mismo patrón se repitió en otras jurisdicciones. La provincia de Buenos Aires es la zona más productiva de la pampa argentina y tiene aproximadamente el tamaño de Alemania. En ella se encuentra la capital del país, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (o CABA), que vota como una ciudad-estado «autónoma» independiente. Esta provincia, la más rica del país, también alberga a algunas de las personas más pobres, muchas de las cuales viven en los barrios marginales que rodean CABA. En esta provincia tan decisiva, los votos nacionales de Milei aumentaron alrededor de un 14 % con respecto a la desastrosa derrota de la LLA en las elecciones locales celebradas apenas dos meses antes. Por aquel entonces, el escándalo de corrupción Menemista[1] de Karina Milei había salido a la luz en los medios de comunicación. Esta filtración sobre la corrupción estuvo sincronizada con las elecciones provinciales (el escandaloso robo llevaba más de un año produciéndose), pero parece que ha quedado prácticamente en el olvido.

[1: Menemista][1] La familia del famoso, y corrupto, presidente argentino Carlos Saúl Menem, que ha dado lugar a casi todos los presidentes desde entonces, incluido Milei.: Las 3M: Menem, Macri y Milei

La alianza de Milei le quitó votos principalmente a los partidos peronistas y centristas tradicionales, con la notable excepción de la coalición de izquierda (FIT-U), que obtuvo mejores resultados en la capital y sus suburbios. La líder del FIT-U, Myriam Bregman, obtuvo el 9.1 % de los votos en CABA y el partido consiguió más del 5 % de los votos en la provincia de Buenos Aires. Al igual que en Europa poco después de la crisis del euro, Argentina demostró que los votos se desplazaban hacia los extremos. En el caso de Argentina, hacia la extrema derecha populista de la alianza LLA de Milei y hacia el socialismo del FIT-U. Las coaliciones de centro, como las facciones peronistas y la casi desaparecida UCR, perdieron votos en favor de ambos extremos. Varias nuevas alianzas federalistas formadas por grupos de gobernadores provinciales tampoco lograron atraer a los votantes.

La Base Electoral Social de Milei

Al igual que cuando Milei fue elegido presidente, hace casi dos años, su apoyo llega de dos segmentos electorales clave: los jóvenes descontentos (tanto ricos como pobres, pero principalmente hombres) y los conservadores tradicionales de más edad de las clases medias altas (tanto hombres como mujeres). Curiosamente, con las políticas de Milei que favorecen exclusivamente a los ricos, los seguidores más jóvenes de Milei son en su mayoría de clase trabajadora. Votaron en contra de la recesión económica y la corrupción; votan en contra de la desesperanza. La suya es una vida de bajos salarios y alta inflación. Muchos votaron de nuevo por Milei incluso después de que sus vidas se volvieran más duras debido a la contracción de la economía bajo su gobierno, a pesar de que los precios se triplicaron incluso en términos de dólares estadounidenses (5x hasta 7x veces en pesos en solo dos años). El apoyo a Milei ha disminuido desde los días de las elecciones presidenciales, pero mantuvo una coalición de derecha que derrotó a una oposición dividida, que tendrá que reflexionar sobre este colapso. Algunos votantes con conciencia siguen criticando la destrucción del servicio de salud por parte de Milei, en particular el hospital infantil Garrahan y el pésimo trato que Milei da a los jubilados más pobres. Posiblemente como un pequeño gesto hacia ellos, Milei les concedió 10 dólares extra a la semana tras su victoria electoral.

Sus otros apoyos clave son la clase media: los sectores urbanos de centro-derecha, los grandes terratenientes y las élites. Tienden a estar menos afectados por la corrupción (o beneficiados) pero votan en contra subir los impuestos y para castigar al peronismo.

Muchos de la clase media no han beneficiado de las políticas económicas de Milei. Solo son los más ricos que están realmente mejor, las clases medias suelen estar muy endeudadas y mucho más pobres. No importa ya que siguen alineándose con los intereses[sic.] de los más ricos, al igual que los votantes de MAGA en Estados Unidos, un fenómeno social de manipulación masiva que a menudo se ve favorecido por la manipulación en las redes sociales y la segmentación asistida por IA.

Suicidio Dolarizado y la Primarización de la Economía

Finanzas Neoliberales Ultra-Conservadores

La estrategia financiera es sencilla: quemar los dólares que posee el Banco Central de la República Argentina (BCRA), acumulados gracias a las exportaciones, con un Tesoro Nacional complaciente que intenta combatir la presión inherente a la devaluación del peso (ignorando intencionalmente la economía bi-monetaria). Mantener la economía orientada hacia la exportación de materias primas, con salarios bajos en pesos pagados por un sector oligárquico que se beneficia de estas exportaciones y paga salarios e impuestos en pesos en constante devaluación. Mientras tanto, mantener los bienes raíces argentinos y la mayor parte de los ahorros completamente dolárizados y meter a las ganancias en el extranjero, por supuesto.

Esto drena constantemente los dólares de la economía y eleva los costos de las importaciones en pesos, que luego se equiparan con los precios internos, creando grandes fortunas para los fabricantes locales, un sector local con poco o ningún incentivo para competir dentro de un mercado cerrado. El resultado son salarios bajos, precios altos y una demanda interna colapsado que destruye puestos de trabajo, y un inevitable colapso financiero provocado por el incumplimiento de la deuda externa suficientemente postergado.

Esa situación ya está haciendo que Argentina esté mucho más cara que sus vecinos. En Argentina, la tierra de la carne vacuna, una hamburguesa argentina de una marca estadounidense cuesta más que la misma hamburguesa en Nueva York, incluso en términos de dólares al tipo de cambio de 1500 pesos por 1 dólar.

El swap de estabilidad que Trump le ha ofrecido a Milei será útil por ahora para retrasar el colapso financiero, pero no alivia de forma permanente la necesidad de una mayor entrada de dólares y una menor salida de éstos. Tampoco viene sin costos politicos y reales. El BCRA puede acumular reservas y hacer frente a los pagos de la deuda, pero pagará a los operadores de carry trade. La deuda financiera impagable a tipos de interés elevados ya está convertida en deuda del FMI, lo que solo requerirá la fuga de decenas de miles de millones de las reservas negativas de dólares del país. Estas medidas pronto se agotarán. «Rescatar» a Argentina ya es muy impopular en Estados Unidos. Si las cosas siguen como están ⏤y aún no hay indicios de una mejora significativa⏤ será inevitable otra crisis de deuda. No todo es culpa de Milei, pero sin duda él empeoró mucho la situación. Quizás Argentina debería haberse unido al BRICS+ después de todo.

De verdad sus clases dirigentes, adictas al dólar, nunca lo habrían permitido.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*